Me acordé de una película que vi, y que es una de mis favoritas "Todo Poderoso" (Bruce All Mighty es el título original): ¿Por qué me acordé?, bueno, simplemente porque como dice el personaje principal de la pelicula:

"God is a mean kid with a magnifying glass"

(Dios es un niño travieso con una lupa), comparándose él mismo con una hormiga.
A veces pasa que todas las cosas malas le pasan a una... que el despertador no suena, que la mala memoria hace que olvidemos que al otro día hay que estar temprano en alguna parte (y no hay que quedarse durmiendo hasta las diez como pensaba), que justo cuando va a misa el sermón se alarga hasta el infinito (la venganza divina por no haber ido en dos semanas), que una se preocupa de individuos que ni se dignan en agradecer todo lo que se ha hecho por ellos...(¡si supiera, cada cosa!no hay quién aguante).
Pensando en eso, me siento como una verdadera mártir.¿Cómo es que todo el esfuerzo que una hace no se toma en cuenta? hay gente tan desconsiderada en este mundo... aunque a veces hay cosas que una hace en secreto por el bien del individuo en cuestión, y no tiene cómo saber que tiene que agradecer, eso es verdad; pero digo yo, ¿Por qué Dios no agradece por la persona? clarooo, en vez de eso lo que hace es molestarla a una con cosas injustas. Muy injustas, me atrevería a decir. A veces mientras más mérito se tiene, menos recompensas se obtienen.
Pero en el momento de la venganza divina... ahí se aplica justicia, ¡que cosa!. Hace una algo mal, y la piedra de Dios cae en pleno sobre la cabeza (qué digo sobre la cabeza, aplasta el cuerpo entero)... no tengo nada en contra de Dios, pero mi humilde opinión es que debería considerar darle cosas buenas a la gente buena, darle a todos lo que merecen, para variar.
Así como todos los día una hace esfuerzos por ser una mejor persona, debería él hacer esfuerzos por ser un poquito mas benevolente.¿o no?